Orar es hablar con Dios. Está en la Biblia, Salmo 4:3, "Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí; Jehová oirá cuando yo a él clamare".
La oración es un privilegio emocionante. Está en la Biblia, Hebreos 4:16, "Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro". Dios es accesible. Está en la Biblia, Salmo 65:2, "Tú oyes la oración; a ti vendrá.
¿Qué tan dispuesto está Dios a escuchar y contestar la oración? Está en la Biblia, Mateo 7:11, "Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?"
¿Cuáles son las condiciones para recibir las bendiciones prometidas? Está en la Biblia, Mateo 7:7-8, "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá". toda carne".
La oración: es un dialogo con Dios, una conversación mutua con un amigo, donde podemos expresar nuestras alegrías, agradecimientos, problemas, dudas, miedos y todas las cosas que queramos, además pedirle ayuda o solución de los mismos. Desde que despertamos debemos detenernos un segundo para hablar con Él. Debemos recordar que Él nos creó y conoce tanto nuestro exterior como nuestro interior.
Dios quiere que les contemos o les pidamos lo que ya Él sabe que necesitamos, solo nos quiere escuchar, que seamos nosotros quienes les contemos, que les confiemos a él nuestras vidas y dejar que él tome el control de la misma.
